En su primer mensaje, Jameneí llamó a mantener cerrado el estrecho de Ormuz, amenazó a las bases de Estados Unidos en Oriente Medio y aseguró que la «sangre de los mártires será vengada».
El Centcom aseguró que se están investigando «las circunstancias del incidente», aunque insistió en que la caída del avión «no se debió a fuego enemigo ni a fuego amigo».